Inicio / Cultura / Una exhibición espectacular
Da Vinci visitó la ciudad

Una exhibición espectacular
Da Vinci visitó la ciudad

Llegó al Espacio de Arte del Teatro Metro, desde Italia, la exposición más grande del mundo sobre la vida y obra de Leonardo Da Vinci. Cientos de familias pudieron disfrutarla en estas vacaciones de invierno. Podrá visitarse en Tecnópolis a partir del 4 de agosto.

 

La Exhibición tuvo como sede el Espacio de Arte del Teatro Metro, ubicado en calle 4 entre 51 y 53. En la muestra los visitantes se encontraron con réplicas de los inventos que diseñó Leonardo Da Vinci. Estas piezas realmente demuestran su gran ingenio y creatividad, impensada para la época.

Fue una actividad ideal para acompañar a los niños en estas vacaciones de invierno y pudo visitarse todas las tardes de 15 a 21 hs. A su vez contó con una visita guiada, dirigida hacia niños y adultos a cargo del fotógrafo José Luis Mac Loughlin y las entradas tuvieron descuentos para estudiantes y jubilados.

Alumnos, tanto de primaria como de secundaria, de colegios de la ciudad tuvieron la oportunidad de visitarla en horario escolar, con la compañía de sus maestros y maestras de arte. De esta manera, más allá de la experiencia que tuvieron en la exposición, la idea era continuar trabajando sobre Leonardo Da Vinci en sus siguientes clases.

El recorrido de la muestra iniciaba con sus estudios de anatomía, Leonardo era un curioso del cuerpo humano, podía observarse en sus dibujos los detalles de cada arteria, cada vena, como así también una exactitud asombrosa en sus simetrías. Como se sabe, Da Vinci experimentaba con espejos, por lo que también pudo verse que muchos escritos estaban al revés, probablemente realizados con el objetivo de ocultar el mensaje o deseaba que fueran descifrados.

Entre las pinturas la que más se destacó fue la Última Cena, una obra repleta de misterios, indescifrable hasta el día de hoy. Los visitantes se quedaron asombrados ya que esta tenía el tamaño real pero además, junto al guía, debatieron sobre que se trataba esta cena. Religión, filosofía, literatura se hermanaron para desatar una discusión muy interesante sobre el pintor.

Por su parte, los inventos que más llamaron la atención fueron los instrumentos bélicos: sistema de cañones, un carro que contaba con filosas cuchillas a su alrededor y al moverse éstas resultaban fatales, los  vehículos blindados inventados por Leonardo da Vinci  eran capaces de moverse en cualquier dirección y estaban equipados con un gran número de armas.

También pudo observarse el sistema que se utilizó para construir helicópteros, la cámara oscura (fundamental para el arte de la fotografía) y numerosos instrumentos que representaron una sólida base para la ingeniería y arquitectura, como “La ciudad ideal”. Leonardo quería diseñar una ciudad que estuviera más unida, con mayores comunicaciones, servicios y saneamiento para prevenir la propagación futura de tales enfermedades. Su ciudad ideal integró una serie de canales conectados, que se utilizarían para fines comerciales y como sistema de alcantarillado. Lamentablemente su ciudad ideal nunca llegó a concretarse.

Las piezas fueron fabricadas con la colaboración de artesanos italianos, quienes interpretaron los códices originales de Leonardo escritos en florentino antiguo, en este sentido la muestra proporciona material educativo e información de cada pieza, con explicaciones interactivas e integrales para todas las edades.

 “Nos enorgullece brindar el espacio para que este tipo de actividades culturales puedan llevarse a cabo, sobre todo porque muchos, y sobre todo niños y niñas, tuvieron la posibilidad de conocer detalladamente la extensa obra de este gran personaje de la historia”, expresaron desde el Teatro.

Auspiciaron Lotería de la Provincia, Aurea Exhibitions, Ciclo P Producciones, Municipalidad de La Plata, y la Fundación Pro Humanae Vitae.
La excepcional muestra, que ya hizo su paso por Bélgica y Brasil dejó La Plata para instalarse en Tecnópolis, donde podrá visitarse a partir del sábado 4 de agosto con entrada libre y gratuita.

Leonardo y la gastronomía

La faceta de cocinero es un tema muy cuestionado y relegado en la historia del arte, sin embargo, hay evidencias de que Leonardo se desempeñó en el rubro, no sin uso de su creatividad e ingenio. Gustavo Tempesta, maestro de cocina y colaborador de la muestra nos comentó algunos detalles.

Según se sabe Leonardo tenia junto a Sandro Boticcelli un restaurante florentino llamado “Las tres ranas”. Su cocina totalmente vanguardista para la época consistía en la reducción de las porciones en los platos y además le agregó tallas y formas nunca antes vistas. Esto les generó varios problemas al punto de que en reiteradas oportunidades tuvieron que huir por miedo a que los maten.

“Supuestamente rompían con toda las formas de comer del momento, relatan que Leonardo estaba convencido por su conocimiento de que en la unión de tres materias primas se podía encontrar el secreto para la cura de todas las enfermedades. Como gran  alquimista seguramente lo había descubierto… se cuenta que ese formula lo acompañaba en todo momento dentro de una pequeña caja junto a la Mona Lisa, que la mantenía siempre a su lado”, comenta Tempesta.

Leonardo, entre otras muchas cosas, ideó el extractor de humos, la máquina de fabricar pasta, el sacacorchos para zurdos, la rebanadora de huevos duros, la batidora, el picador de ajos, el molinillo de especias, entre otros.

“Se le atribuye también la creación de la servilleta, el tenedor de tres puntas y un sistema de drenajes acuíferos para que la cocina permaneciera siempre con agua corriente, algo que los romanos utilizaban y se había perdido en la época oscura del mundo”.

Y agrega: “Se lo considera el creador de la Nouvelle Cuisine por el criterio utilizado en la forma, cantidad y calidad del platillo. Crea moldes para sus gelatinas frutadas cosas que ya existían en el antiguo imperio romano de todas formas y tamaños”.

Cuenta la historia que como castigo por arruinar la boda de Ludovico es enviado a pintar un muro en el convento de Santa Maria delle Grazzie en Milano. Al respecto, para finalizar, Gustavo cuenta: “…en La última cena se puede observar el fastidio que tenía Leonardo con la iglesia, queda retratado en el uso de la anguila, un alimento despreciado en aquella época. El Cenacolo guardia varios secretos que aún no pueden ser resueltos, ¡ni lo serán! Leonardo se lleva con él, el gran misterio de cuál era la fórmula de esos tres elementos y se dice que la caja que tanto cuidó se encontró vacía”.

 

 

 

 

 

Acerca de admin

También te puede interesar

Con productos recuperados
Clase abierta de cocina en el Banco Alimentario

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *